Me miraba fijamente a los ojos y en su mirada yo intuía sinceridad. Estaba segura de que no me ocultaba nada. Pero, a pesar de todo, no estaba dispuesta a entrar en su juego. Y sabía que muy pronto me arrepentiría.
« Por eso lo adoraba. | Inicio | 4º Aniversario. »
Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados