Cuando lo vi aparecer creí que salía de un cuadro, tal obra de arte era su cuerpo que, completamente desnudo, rozaba la perfección. Tal vez la traspasara.
Por desgracia, no era a mí a quien buscaba. Ni un cuerpo como el mío el que anhelaba.
Cuando lo vi aparecer creí que salía de un cuadro, tal obra de arte era su cuerpo que, completamente desnudo, rozaba la perfección. Tal vez la traspasara.
Por desgracia, no era a mí a quien buscaba. Ni un cuerpo como el mío el que anhelaba.
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