Joseph Sayers (Lakewood, New York, 1983), un modelo siempre sensual, siempre en el límite del erotismo (que ha traspasado más de una vez), tiene una mirada penetrante y unos labios jugosos y carnosos. Pueden ser la clave de su éxito. Pero, sobre todo, tiene ese territorio entrre el ombligo y el vello púbico que es uno de los territorios más apetecibles. Y él lo sabe.