En la soledad no se encuentra más que lo que a la soledad se lleva. Juan Ramón Jiménez.
En su mirada, en su boca apretada, en sus manos enlazadas, en su gesto tenso pero tal vez apaciguado, pude reconocer la soledad.
Su cuerpo desnudo era una única pregunta.
Y yo, en mi propia desnudez, lo miraba con la boca apretada, con las manos enlazadas y con el gesto apaciguado pero tenso sin lograr hallar una respuesta.
Modelo: Bruno Rosendo.
Texto: MQhHG
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