Las miradas.
Nunca entendí cómo fue posible. Mirándole sin sentir. Mirándole sin sentido. Creyéndome su mirada. ¿Cómo fue posible?
Le pedí que me mirara.
Y él no sólo me miró.
Y pude sentir su boca y su aliento, su cuerpo y su sexo.
Y pude sentir su mirada. Y su deseo.
Y pude sentirle a él.



anecdotica dijo
Me encanta tu blog!!
21 Octubre 2007 | 09:56 PM