La polémica más sonada de hace unos años en el mundo de la publicidad la protagonizó Yves Saint Laurent en 2005 con su anuncio de la fragancia M7. M7, M por Masculino y 7 porque es la séptima fragancia para hombre de la gran marca del genial diseñador.
Nos encontramos ante el primer y explícito desnudo frontal masculino del mundo de la publicidad. El anuncio fue censurado en la mayoría de los países, incluido España. Sólo pudo verse en Francia e Inglaterra.
El escogido para la campaña de YSL fue Samuel de Cubber. Antes deser modelo, Samuel fue subcampeón de artes marciales representando a Francia.
La imagen en blanco y negro muestra a de Cubber completamente desnudo sobre un suelo liso, sin ocultar su pene.
Tom Ford, director artístico de YSL, es un gran defensor de la desnudez.
Ha dicho que el perfume se lleva en la piel, entonces... ¿por qué esconder el cuerpo?
Para Ford, la campaña de M7 era muy pura, con un desnudo muy académico.
"Quería mostrar a un hombre que representara una imagen natural y relajada de la belleza masculina."
Estamos en un momento en el que ya, tras la masiva oferta del desnudo femenino en la publicidad, en la moda, la televisión o el cine, el desnudo, en general, ha perdido energía y su divulgación ha venido a trivializarlo. ¿También el desnudo masculino?
Samuel de Cubber, un cuerpo que podría estar en un lienzo o en una escultura, pero simplemente es una foto y además publicitaria. Ni nueva ni original. Es sólo publicidad.